Viernes, Agosto 18, 2017

Busqueda

Este pequeño lago mató a más de 1.700 personas en una sola noche, y todavía no sabemos por qué

Es probable que lo ocurrido en la noche del 21 de agosto de 1986 sea uno de los mayores misterios sobre desastres naturales. La desgarradora historia que se registró aquella noche en un pequeño lago de Camerún continúa sin una respuesta científica: ¿qué fue lo que desencadenó la devastación?

Para hablar de los acontecimientos que tuvieron lugar en aquellas fechas debemos retroceder unos años en el tiempo. Exactamente hasta 1984, momento en el que se produce otro extraño suceso, preludio de lo que estaba por llegar.

Las primeras muertes

Agosto de 1984. Una noche cualquiera en una carretera polvorienta en Camerún, África. A lo lejos se divisa un camión que llevaba a una docena de pasajeros. De repente y sin previo aviso, el motor del vehículo se para y el conductor no puede arrancarlo. La mayoría de los pasajeros se bajan del camión para ver qué ocurre, todos menos dos que se quedan en el camión.

Desde sus ventanas pudieron observar como los pasajeros que habían salido caían fulminados al suelo unos segundos más tarde. En cuestión de minutos habían muerto.

Lo escalofriante de aquella escena es que no fue la única que se vivió esa noche en la zona. En los pueblos vecinos con poca altitud se registró la muerte de 27 personas mientras dormían junto a un número no especificado de animales que también perecieron en las inmediaciones.

Los investigadores estaban perdidos, no sabían cómo explicar estas muertes en masa, incluso se preguntaban si podría deberse a algún tipo de ataque terrorista. Las posteriores entrevistas con los aldeanos que sobrevivieron indicaron que se había producido una explosión lejana, una que habían oído en algún momento tras la puesta de sol. Tras el estruendo todos recordaban la aparición de una niebla muy ligera.

 

Un estudio del área encontró que el lago cercano Monoun había tomado un tinte extraño, pero estas pistas no eran consistentes y mucho menos para enlazarlas con algún tipo de arma conocida o desastre natural. Así que no fue hasta dos años más tarde que las autoridades comprobaron que un mazuku había barrido los valles de Camerún esa noche, un fenómeno originado en aquel lago con el agua descolorida.

Sin embargo, ni los terroristas manipularon el agua, ni se trataba de una erupción volcánica. El propio lago había explotado. ¿Cómo?

Estudios de un fenómeno aterrador

Aunque el lago Monoun se asemeja a un lago común a simple vista, estamos ante un cuerpo bastante anormal. Su cuenca es inusualmente profunda y sus paredes son empinadas, por lo que los vientos superficiales son incapaces de producir suficiente turbulencia para mezclar las capas de agua del lago. Por esta razón el estrato frío del lago Monoun tiende a permanecer inalterado durante décadas o incluso siglos.

Esta capa estancada no es particularmente amenazante por sí sola, pero Monoun también se encuentra directamente por encima de un respiradero volcánico que poco a poco ha ido encontrando fugas de dióxido de carbono (CO2) a través del suelo de la cuenca.

En la mayoría de los lagos tales burbujas de gas se elevarían simplemente a la tapa o se disolverían en el agua hasta que los ciclos naturales entremezclados trajeran el agua del CO2 cerca de la superficie. Sin embargo, la alta presión y la temperatura fría de la capa inferior del lago Monoun permitieron que el CO2 disuelto permaneciera y se concentrara durante años.

Por tanto, durante aquella noche mortal de 1984 algo agitó el agua en el fondo del lago, quizás una actividad sísmica, un deslizamiento de la tierra o simplemente la lluvia. Sea cual fuere la causa, parte de la capa sobresaturada empujó desde el fondo y se mezcló con aguas más cálidas y de menor presión. Y aunque las diferencias de temperatura y presión eran bastante leves, el dióxido de carbono cruzó un umbral crítico donde ya no permanecería disuelto.

Una o más bolsas de CO2 se expandieron abruptamente hasta su estado gaseoso. Estas burbujas actuaron como espacios de nucleación, haciendo que el agua circundante también renunciara a sus gases atrapados. Cuando estas burbujas enormes corrieron hacia la superficie del lago su fuerza de succión atrajo más agua estancada hacia el área de baja presión, liberando aún más CO2 y desencadenando una reacción en cadena desenfrenada.

El resultado fueron cientos de miles de toneladas de gas cautivo arrojado desde las profundidades del lago en cuestión de segundos, soplando la cima del lago con una fuerza tremenda. El agua desplazada creó una especie de tsunami de clases mientras que las capas superiores del lago surgieron sobre las orillas. La masa que se había escapado compuesta de dióxido de carbono, monóxido de carbono y trazas de ácido clorhídrico, era más pesada que el aire circundante, haciendo que se aferrara a la tierra y se deslizara por los valles de Camerún.

Como consecuencia de ello se creó un río de gases tóxico casi invisible, uno que asfixiaba toda la vida que pasaba por su camino. Aquel fenómeno del lago explosivo, el cual nunca antes se había observado, llegó a ser conocido como erupción límnica.

Y dos años después iba a ocurrir otro fenómeno parecido pero más devastador.

El lago que llamaba a la muerte

Fue en la noche del 21 de agosto de 1986. El lago Nyos, un cuerpo de agua con características bastante similares al lago Monoun, soltó su propia nube densa de gas mortal. Con una diferencia entre ambos: el número de muertos que se dieron en Nyos elevó a aquella fatídica noche a la categoría de desastre de proporciones bíblicas. El lago expulsó más de un millón de toneladas de gas y la pesada nube envolvió un valle poblado. Los aldeanos comenzaron a sentirse profundamente mal, jadeando por el aire pero incapaces de obtener oxígeno alguno.

Esa noche, unas 4.000 personas salvaron sus vidas al huir del valle, muchas de las cuales sufrieron problemas respiratorios que duraron varios días. Pero de los 1.800 que fueron incapaces de escapar de la nube tóxica, sólo unos pocos sobrevivieron. Aquel día fallecieron 1.746 personas.

El efecto fue tan devastador como rápido, y con la severidad de una plaga, derribó a los lugareños, ganado y toda vida silvestre dentro de un radio de 25 kilómetros alrededor del lago. Muchas personas de las aldeas de Cha, Nyos y Subum fueron asfixiadas en silencio mientras dormían. Algunos fueron encontrados con sangre alrededor de sus narices y bocas.

Cuando los pocos supervivientes que quedaban se despertaron no encontraron disturbios ni violencia, tan sólo cadáveres a su alrededor, cientos de ellos. Fue tan bestia lo que se vivió que incluso las moscas habían caído muertas. Los primeros medios en llegar lo describieron como si estuvieran mirando las consecuencias de una bomba de neutrones. Según narraría uno de los supervivientes tiempo después, Joseph Nkwain, de la aldea de Subum:

No podía hablar, me quedé inconsciente, no podía abrir la boca porque entonces olía algo terrible ... oí a mi hija roncar de una manera terrible, muy anormal ... Al intentar cruzar a la cama de mi hija ... Me desplomé y me caí. ... Mis brazos tenían heridas, realmente no sabía cómo conseguí tener esas heridas. Quería hablar, pero no me salía el aliento... Mi hija ya estaba muerta.

El evento dio paso a una serie de estudios para averiguar cómo pudo ocurrir. Los investigadores observaron que el lago Nyos se convirtió en un marrón rojizo en los días siguientes, un fenómeno parecido al que el lago Monoun había hecho dos años antes. Además, toda la vegetación en las orillas del lago había sido aplastada misteriosamente, como si se tratara de una explosión.

Europa y Estados Unidos enviaron dinero de ayuda para la emergencia, también equipos médicos y científicos para ayudar a las víctimas y evaluar las causas de la catástrofe.

Estaban ante uno de los eventos naturales más desgarradores de la historia, uno donde los científicos aún no tienen una idea de lo que lo desencadenó. (Gizmodo)

 

  • Estética Canina Sierra Ártica Malamutes
  • farmacia veterinaria y nutrimentos purina
  • Angelito Diversiones ¡Felicidad y Diversión para los niños!
  • Consultorio Medico Pediatrico
  • Estética Canina Sierra Ártica Malamutes
  • Farmacia Yolitzy
Google+