Mientras una tercera ola de COVID-19 azota México, los índices de decesos por suicidio infantil van a la alza en el país con el encierro.

El fenómeno se observó entre niñas y niños de entre 10 y 14 años. A 17 meses de declarada la crisis sanitaria en México, cerca de 1,150 personas en este rango de edad decidieron terminar con su propia vida durante 2020.

La ansiedad del encierro, la depresión por la pérdida y el estrés sostenido que implica vivir a expensas de una pandemia también ha cobrado saldos más allá del COVID-19. A la sombra de los prejuicios y los tabúes sociales, la problemática ha navegado en silencio desde marzo de 2020. Hoy, tenemos otros datos.

Crisis sanitaria y mental en México

El portal periodístico independiente Pie de Página denuncia que, sólo en año y medio de pandemia, el índice de suicidio infantil en México se elevó en un 37 % con respecto a 2019. Sólo entre las niñas, la cifra aumentó un 12 % más. A la par, las carpetas de investigación catalogadas por violencia intrafamiliar sobrepasan los 129 mil casos registrados al día de hoy.

Entre ellas, se estima que en más de 7 de cada 10 casos los agresores tenían un vínculo familiar con las víctimas. Esto quiere decir que, a raíz del encierro, las y los niños mexicanos estuvieron más expuestos a la ira mal canalizada de algún miembro de su círculo cercano o de su núcleo en casa.

En el caso de las mujeres jóvenes y las niñas, la violencia se ejerció por la vía sexual, psicológica y física. De la misma manera, el abandono o la negligencia parental tienen hoy en día un lugar protagónico en la problemática, sin importar la clase social ni el ingreso del hogar.

Desde casa, sin salida

Aunado a esto, se ha observado una tendencia creciente a la deserción escolar durante la pandemia: a falta de recursos, motivación o ambos, la infancia mexicana ha dejado de estudiar. Según las cifras del el Instituto Nacional de Estadística e Informática, 5.2 millones de estudiantes ya no se inscribirán al ciclo escolar 2020-2021. Se estima que la brecha se abra aún más el próximo año.

A pesar de la ansiedad que genera estar todo el día en casa, las familias con menores de edad dudan sobre si regresar a clases presenciales es la mejor opción. Aunque las medidas contra la propagación del COVID-19 se han hecho mucho más laxas en el país, las escuelas siguen sido focos de contagio importantes.

En contraste, Nashieli Ramírez, titular de la Comisión de derechos Humanos locales, no puede dejar de resaltar el hecho de que las y los niños están emocionados por volver a ver a sus amigos en clase:

“¿Qué les hace feliz de regresar a la escuela?, les preguntamos y al 48 % les hace feliz estar con sus amigas y sus amigos; al 37 % entender mejor lo que se les enseña; al 26 % que le den clases sus maestros o maestras y al 22 % lo que les hace feliz tan simple y llanamente es salir de casa”, explicó la experta.

Con todo y que existe una franja cada vez más grande de personas que ya se han administrado las dos dosis de las vacunas, la incertidumbre con respecto a su efectividad sigue aquejando a los padres de familia. Entre discusiones políticas y sanitarias, la salud mental de los menores de edad se tambalea. Las cifras de decesos por suicidio infantil, sin embargo, siguen al alza.

Fuente:https://www.muyinteresante.com.mx/sociedad/el-confinamiento-disparo-el-suicidio-infantil-a-cifras-record-en-mexico/ 

0
0
0
s2smodern

Login Form