El Papa León XIV exhortó a los gobernantes del mundo a detener las acciones bélicas y apostar por el diálogo, durante una vigilia de oración por la paz celebrada en la Basílica de San Pedro.

 

Durante su mensaje, el pontífice pidió el fin de lo que calificó como una “exhibición de la fuerza” y llamó a las naciones a sentarse en mesas de diálogo y mediación. Señaló que las autoridades tienen responsabilidades fundamentales en la conducción de sus países y subrayó la necesidad de priorizar soluciones pacíficas frente a los conflictos.

La vigilia reunió a miles de fieles en el Vaticano, en un contexto marcado por tensiones internacionales, entre ellas el conflicto en Irán, así como otros escenarios de crisis como Ucrania y regiones de Oriente Medio. En este marco, el Papa reiteró su postura a favor de una paz basada en el entendimiento y la reconciliación.

El líder religioso también advirtió sobre los riesgos del uso de la religión como justificación de acciones bélicas, además de señalar la importancia de evitar la concentración del poder como un fin en sí mismo. Asimismo, expresó preocupación por el debilitamiento de los equilibrios globales y las constantes violaciones al derecho internacional.

Finalmente, el pontífice hizo un llamado a la sociedad en general a contribuir a la construcción de la paz desde distintos ámbitos, como el entorno familiar, educativo y comunitario, destacando la importancia de la participación colectiva en la búsqueda de soluciones no violentas.