De película, un hombre de 36 años en Brasil planeaba acabar con la vifa de su propio hijo de 8 años y usaba ChatGPT para registrar cada detalle de su escalofriante plan, la inteligencia artificial detectó el riesgo inminente y OpenAI activó su protocolo de emergencia, enviando una alerta directa al FBI en Estados Unidos, que a su vez avisó a las autoridades brasileñas.
Gracias a esa cadena internacional, la Policía Civil de Espírito Santo lo detuvo en una comunidad rural de Farturinha, un día antes de que cometiera el cr¡m3n, el caso ha abierto el debate sobre hasta dónde llega la vigilancia de las IA y cómo pueden salvar vidas.